Quién sabe, quizás tuviera razón el que dijo aquello de que en el término medio suele hallarse la virtud, pero el medio es un concepto relativo, discutido y discutible, con la engorrosa costumbre de depender en extremo de los extremos… Será por esto que, como la legendaria ciudad de la Atlántida, cada cual lo ubica donde le parece. Así, por ejemplo, para el Partido Socialista, ese medio, que en el lenguaje político se conoce como centro, descansa perennemente bajo su pie derecho; los nacionalistas, en cambio, lo sitúan en el propio ombligo; mientras que para Izquierda Unida se trata de una vasta región desierta, a la izquierda de todos los partidos menos del suyo…
Pero, sin duda alguna, el más extraordinario y prodigioso de cuantos casos hayan acontecido en relación a esa tierra de ensueño, es el del Partido Popular: Este Sísifo moderno, este Prometeo hispánico, nació, según afirma, en ese preciso lugar y jamás se alejó de él, siendo en todo consustancial al mismo. Sin embargo, - ¡Oh Ulises paranoico! – vive atrapado en un eterno viaje hacia ese centro que nunca abandonó; un retorno al centro de los centros, que no es otro que el centro extremo.
Tantas son las cuitas del partido, y tan pesadas, que Mariano el Católico ha fiado vida y fortuna a las promesas de un marino genovés; ambicioso y circuncejo, por más señas, que jura conocer una ruta occidental hacia esas tierras. A tal fin, lo ha provisto de tres carabelas: La Sexta, la Prisa y la Santa Soraya; y ha puesto, además, en juego dos millones de maravedíes.
En verdad que el precio no se me antoja elevado para tamaña empresa; cuánto menor aún si, como afirma el genovés, guiará por fin al pueblo del PP hasta la tierra de promisión, de la que habrá de tornar con las naves repletas de especias y de votos. Sin embargo, no dejo de pensar en lo incierto de ese proyecto… Ya hubo en el pasado quienes buscando Las Indias tropezaron con un continente; rentable, sí, pero en las antípodas de su destino. También me pregunto quién será el nuevo Rodrigo de Triana, y me corre un cierto fresco por la nuca pensando en Rompetechos… Muchas, demasiadas, son las incógnitas que plantea la aventura de un viaje a ninguna parte; dirigido por un almirante con cola de sirena, y con una tripulación insatisfecha.
De seguro que no caerán por los abismos del fin del mundo, ni se adentrarán en mares poblados de monstruos, pero cuando uno ha perdido el rumbo lo mejor es irse a casa… devolviendo, si hay ocasión, las treinta monedas de plata.
Publicado en Actualidad Almanzora, el 01 de julio de 2008.

9 comentarios:
Buenas. Por fin te encuentro. Pasaré de vez en cuando.
Saludos.
JuanDelTrueno
Ta chulo, Diego :D
¿Estarán buscando el centro o será un lavado de cara?...
Aznar ya dijo, escapándosele claro, que el PP era de derechas. Sinceramente, pese a que lo del centro siempre es algo que me descoloca, creo que el PP no ha pisado el centro en su vida. Pisoteado, es otra cosa...
Me gusta tu blog :D
Y hoy que vuelvo a pasear te encuentro de mudanza y me invitas a cervezas... como mola .
La verdad que eso de “centro” suena un poco rancio, por más que se nos empeña Rajoy en insistir que ellos están en el centro, mientras nos guiña el ojo (por lo del tic).En fin yo los sitúo en el centro de la extrema ignorancia.
Da gusto ver estos blog de las juventudes socialistas.
Buenos días!!!
Esta genial tu nuevo glog
saludos
Gracias por el comentario en Notas Diversas. Blasic es bellísima, y según me dice mi amigo Crespo, que la fotografió para Marca en la presentación del mitin de Madrid, algo estirada. Lo cual está bien: una mujer así no puede ser modesta.
Me ha gustado lo que he visto del blog. Me pasaré algún día.
Saludos.
(Ay, esa Simalme. Es bella. Un saludo).
Hola grandote!
Que chula te esta quedando la casita =)
Da gusto estar por aqui.
Besitosss
Publicar un comentario en la entrada